
Ni modo, ya lo acepté, ahora la trova me da flojera.
Silvio Rodríguez me encantó, su estilo fuerte y claro de tocar la guitarra, sus letras punzantes, su amor por la humanidad y por su patria.
También, Fernando Delgadillo y Mexicanto con sus malabares en la guitarra y magníficas voces.Mauricio Díaz "Hueso" también me encantó con sus recovecos de palabras.
Lástima, pasaron los 70's, los 80's, los 90's.
Ahora en 2010, hay mil músicos que tocan guitarra y cantan, componen y son una mezcla dolorosa de canción pop de radio con el refrito del Breve espacio.
Y me da flojera que el género, que cantaba de amor a la humanidad, a una revolución sin concluir, a los altos ideales políticos, esté más que diluido.
Demasiadas canciones de amor hacen daño, palabras y más palabras.La formula se repite tanto, tanto que a veces me recuerdan a Ricardo Arjona y su librito interminable de metáforas.
En fin, hay joyas todavía, en algún café, en algún cuaderno, joyas ocultas tras la versión millonésima del top hit de la trova, Ojalá o Coincidir.
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