NAVIDAD
Epoca de regalos, consumo, buenos deseos y tráfico.
Los niños esperan a Santa Claus o al niño Dios y después a los Reyes Magos.
Ahora están muy de moda los arboles naturales de Navidad.
Arbolitos que sólo tardarán de 5 a 8 años en crecer, para servir de adorno un mes y luego ser desechados.
El punto no es que no sean reciclables o que no sea un negocio sustentable y redituable,
como anuncia la Comisión Nacional Forestal de México. (conafor.gob.mx/navidad)
EL NEGOCIO Y SUS BENEFICIOS
Según la CONAFOR.
El Cultivo de Arboles Navidad naturales:
Beneficia desde el punto de vista ambiental,
en que permite la reincorporación del suelo al uso forestal,
la recarga de mantos acuíferos y la captura de carbono.
Desde el punto de vista económico,
reactivan la economía de las zonas rurales donde se cultivan estos arboles y
son productos de alto valor agregado y de rápida colocación en el mercado.
Desde el punto de vista social,
dan uso sustentable y productivo al suelo, generando desarrollo social,
y son una alternativa para evitar el avance de la mancha urbana sobre terrenos no arbolados.
Quizá tengan razón en todo eso,
aunque este tipo de cultivo también se sabe que
promueve un uso altísimo de pesticidas,
fomenta plagas y merma la bio-diversidad.
Y creo que existen formas alternativas menos brutas, para obtener los mismos beneficios.
Por ejemplo el eco-turismo, o el cultivo inteligente, o hacer una reforestación permanente, o la descentralización.
CRUELDAD
El problema es que un árbol (aunque sea de Navidad) es un ser vivo,
que la naturaleza hará crecer con energía, agua, luz y tierra,
durante más de 5 años.
Para poder regalarnos, por la módica cantidad de aprox. 500 pesos mexicanos,
un mes de alegría y gozo en nuestro hogar,
para luego ser desechado y usado como abono.
Eso a mí me parece injusto, irracional y cruel.
ESCRIBIO
ANTONIO CARAVEO.
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